Calderería
Tres procesos de soldadura, para elegir el más adecuado a cada pieza.
-
Soldadura TIG
Un arco eléctrico salta entre un electrodo de tungsteno, que no se funde, y la pieza, bajo la protección de un gas inerte. El metal de aportación se añade por separado, lo que permite un control muy fino del baño de fusión.
Sus ventajas Cordones limpios y precisos, sin proyecciones. Ideal para acero inoxidable, aluminio, espesores finos y piezas vistas o destinadas a la industria alimentaria.
-
Soldadura MIG / MAG
Un hilo metálico, alimentado de forma continua, sirve a la vez de electrodo y de metal de aportación, bajo gas de protección. El soldador avanza sin interrupción.
Sus ventajas Rapidez y productividad. El proceso de referencia para chasis soldados, bancadas y grandes espesores de acero.
-
Soldadura láser
Un haz láser muy concentrado funde el material en una zona minúscula. El aporte de calor es reducido y perfectamente localizado.
Sus ventajas Muy poca deformación de las piezas, cordones finos y regulares, alta velocidad de ejecución y menos acabados. Especialmente adecuada para chapas finas.
